Preguntas frecuentes
Conozca las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre servicios funerarios, previsión y procesos relacionados.
Puede comunicarse directamente con nosotros por teléfono o acudir a nuestras instalaciones. Nuestro equipo le brindará orientación inmediata y se encargará de coordinar todos los detalles del servicio funerario, incluyendo trámites, traslado, preparación y organización de la despedida.
Es importante considerar la experiencia, la reputación, la atención humana y los servicios que ofrece la funeraria. También es recomendable elegir una empresa que pueda brindar asesoría completa en trámites, logística y acompañamiento durante todo el proceso.
En la mayoría de los casos sí. Muchos seguros permiten elegir la funeraria de su preferencia, siempre que se cumplan ciertos procedimientos con la aseguradora. Nuestro equipo puede orientarle para realizar el proceso correctamente.
Generalmente se requiere una identificación oficial del familiar responsable y el certificado médico de defunción. Dependiendo del caso, pueden solicitarse documentos adicionales para trámites civiles o sanitarios.
Lo primero es mantener la calma y comunicarse con un médico o con las autoridades correspondientes para que se emita el certificado médico de defunción. Posteriormente puede contactar a la funeraria para coordinar la recolección y traslado del cuerpo.
En estos casos se realiza un proceso llamado repatriación. Funeraria Poveda cuenta con experiencia en la gestión de repatriaciones internacionales, cumpliendo con las normas sanitarias y trámites necesarios para trasladar el cuerpo o las cenizas al lugar de origen.
Las familias pueden elegir entre diferentes opciones según sus creencias y preferencias, como la inhumación (entierro) o la cremación. También es posible realizar velaciones, ceremonias religiosas o homenajes personalizados.
Un servicio funerario puede incluir:
Atención personalizada
Asesoría y dirección del funeral
Gestoría de trámites
Recolección y traslado del cuerpo
Preparación estética
Ataúd o urna
Cremación o inhumación
Sala de velación o capilla
Carroza funeraria
Servicio de cafetería para acompañantes
Los servicios pueden adaptarse a las necesidades de cada familia.
El proceso de cremación suele durar entre 2 y 3 horas, dependiendo del procedimiento y del equipo utilizado. Posteriormente se realiza el enfriamiento y la entrega de las cenizas en una urna.
Un nicho es un espacio destinado para resguardar las urnas con cenizas de una persona fallecida. Estos espacios permiten conservar las cenizas en un lugar digno donde familiares y amigos pueden rendir homenaje.
Sí. En la mayoría de los casos es posible realizar una velación después de la donación de órganos. El cuerpo es preparado por profesionales para que la familia pueda despedirse de manera digna.
Sí. A través de la previsión funeraria es posible planear un servicio con anticipación, lo que permite tomar decisiones con tranquilidad y evitar cargas económicas inesperadas para la familia.
Se recomienda utilizar vestimenta formal o sobria, generalmente en colores oscuros o neutros, como muestra de respeto hacia la familia y la persona fallecida.
Sí, aunque es importante considerar la edad del niño y prepararlo para comprender la situación. Algunas familias prefieren explicar previamente el significado de la ceremonia para que puedan participar de manera respetuosa.
Lo más importante es expresar apoyo y respeto hacia la familia. Frases sencillas como “Lo siento mucho” o “Estoy contigo en este momento” suelen ser suficientes. La presencia y el acompañamiento suelen ser más importantes que las palabras.
La duración puede variar según las tradiciones y preferencias de la familia. En muchos casos, la velación puede durar entre 12 y 24 horas, seguida del entierro o cremación.
En algunos casos sí, ya que la cremación puede evitar ciertos gastos relacionados con sepultura o mantenimiento de un espacio funerario. Sin embargo, el costo final depende del tipo de servicio elegido.
No. Cada cremación se realiza de forma individual, asegurando que las cenizas entregadas correspondan exclusivamente a la persona fallecida.
Las cenizas pueden conservarse en una urna, colocarse en un nicho, llevarse a un columbario o realizar ceremonias especiales según las preferencias de la familia.
Dependiendo del tamaño y las políticas del lugar donde se encuentre el nicho, en algunos casos es posible colocar más de una urna.
